Redacción GlobalPorts
Argentina está en camino de alcanzar en 2025 la producción de petróleo más alta del siglo y la mayor producción de gas de toda su historia, según un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). El crecimiento de la producción no convencional en Vaca Muerta es el motor principal de este salto energético que promete redefinir el perfil exportador del país.
El informe señala que este año la producción de petróleo podría superar los 46 millones de metros cúbicos, un nivel solo alcanzado en los picos de finales de los años noventa.
En paralelo, la producción de gas natural se estima en 53,4 mil millones de metros cúbicos, lo que convertiría a 2025 en el año de mayor extracción de gas de la historia argentina.
El aporte de Vaca Muerta ha sido decisivo: entre enero y julio la producción de petróleo aumentó un 11 % interanual y la de gas un 4 %, con un marcado predominio de los recursos no convencionales que ya representan cerca del 60 % del total.
Puerto Rosales: nodo estratégico de exportación
El crecimiento productivo encuentra su salida al mundo principalmente a través de Puerto Rosales, en Punta Alta (Buenos Aires). Este puerto se consolidó en los últimos años como la terminal clave para las exportaciones de crudo de Vaca Muerta, gracias a su ubicación estratégica y a las inversiones en infraestructura.
La puesta en marcha del muelle offshore Rosa Negra, desarrollado por Oiltanking Ebytem, permitió recibir buques de gran porte como los Aframax y Suezmax, alcanzando cargas récord superiores a las 114.000 toneladas en un solo embarque.
Estos hitos marcaron la inserción de la producción neuquina en mercados internacionales con mayor eficiencia logística y menores costos de transporte.
El salto exportador se refleja ya en la balanza energética: en el primer semestre, las exportaciones de hidrocarburos crecieron un 36 % interanual, alcanzando 3.700 millones de dólares y apuntando a superar los 6.000 millones hacia fin de año.
La consolidación de Puerto Rosales como puerta de salida del petróleo argentino lo posiciona como un enclave vital para sostener este crecimiento y proyectar a Vaca Muerta como un pilar del desarrollo energético nacional.