Desburocratizar para competir: mejoras recientes y desafíos en la gestión fluvial argentina

El transporte fluvial enfrenta costos invisibles derivados de trámites redundantes y normas poco eficientes. La simplificación administrativa avanza, pero aún quedan nudos por resolver para mejorar la competitividad logística.

GlobalPorts | Hidrovía y Competitividad Logística

La competitividad del sistema fluvial argentino está atravesada por un componente que no siempre aparece en los diagnósticos tradicionales: la densidad administrativa. Para los operadores de la Hidrovía, cada trámite, certificación o gestión adicional puede traducirse en demoras, sobrecostos y pérdida de eficiencia en un entorno donde la logística compite centavo a centavo con países vecinos.

Sin embargo, el panorama no es uniforme. En los últimos meses han surgido avances puntuales que muestran que la simplificación es una vía posible —y necesaria— para acompañar la recuperación del transporte fluvial. A partir de esos ejemplos, también se revela con claridad qué temas requieren todavía revisión.


Un avance concreto: un solo trámite, menos tiempos muertos

Hasta hace poco, las embarcaciones que operaban entre puertos o amarraderos de la Hidrovía debían contar con una habilitación de conocimiento de zona para cada tramo, lo que implicaba rendir ante distintas dependencias de la Prefectura Naval según la jurisdicción. Este proceso —dependiente de la disponibilidad de mesas examinadoras en cada zona— generaba demoras y requería múltiples gestiones para una misma operación. La normativa fue recientemente actualizada y permitió unificar estas habilitaciones, habilitando la navegación entre zonas de manera más ágil y sin la necesidad de rendir exámenes por separado.

A este cambio se sumó la eliminación de la obligación de registrar movimientos de entrada y salida cada vez que una embarcación cruzaba entre zonas geográficas. Esa duplicación de trámites, que implicaba carga manual, repetición de datos y tiempos improductivos para el personal, representaba un freno operativo para las empresas que realizan múltiples movimientos diarios. Con el nuevo esquema, un único trámite digital es suficiente, lo que libera capacidad operativa y mejora la eficiencia general del sistema.

La modificación reciente, implementada por la Prefectura Naval Argentina, eliminó esta redundancia  al derogar la disposición 1475/2025  y estableció un único trámite digital por movimiento. Según expresaron distintos usuarios del sistema, “cada trámite que desaparece libera capacidad operativa y reduce costos que, aunque pequeños en cada caso, acumulados tienen un impacto real sobre la productividad”.

Este cambio ilustra un punto clave: cuando los organismos muestran capacidad de adaptación, la eficiencia del sistema mejora de manera inmediata.


Rancho: una regulación que necesita actualización – ARCA- DGA

Según plantean operadores del sector, los ajustes recientes en la normativa del régimen de Rancho hicieron que procedimientos que antes eran más ágiles requieran ahora una intervención adicional en cada operación, incluso en transacciones de pequeña escala. 

Desde el ámbito empresarial señalan que este cambio incrementó tiempos y costos, y que podría revisarse para encontrar un equilibrio que mantenga el control aduanero sin afectar la eficiencia operativa. “El control aduanero es necesario, nadie discute eso; lo que se discute es el exceso de intermediación en operaciones menores que podrían resolverse con mecanismos más ágiles” expresaron algunos operadores.

Países con mayor desarrollo fluvial, como Estados Unidos, suelen basarse en procedimientos más simples apoyados en facturación digitalizada y control documental.

La búsqueda aquí no es eliminar controles, sino actualizarlos para que acompañen el ritmo operativo del río sin introducir costos que, finalmente, recaen sobre la carga.

¿Qué muestran estos dos casos?

Ambos ejemplos permiten visualizar el mismo eje: la competitividad logística no depende solo del dragado, la infraestructura o los costos del combustible. Depende también de una estructura normativa que facilite el movimiento en lugar de entorpecerlo.

La simplificación de trámites, la digitalización responsable y la eliminación de redundancias constituyen un camino para acelerar el desarrollo del sector sin afectar el cumplimiento normativo.

El desafío está en sistematizar estas mejoras, escalar lo que funciona y revisar aquellas regulaciones que no están alineadas con la dinámica operativa del transporte fluvial argentino.


También te puede interesar leer:

https://www.globalports.com.ar/la-prefectura-elimina-el-prontuario-y-actualiza-normas-clave-para-la-actividad-portuaria/

Related posts

Dock Sud operó el buque más grande de su historia: el arribo del CSPC SKYLINE refuerza su capacidad logística

China importó 112 millones de toneladas de soja en 2025 y Sudamérica concentró el 83%

¿Llegará Argentina a tiempo al mercado global de GNL? La carrera hacia 2030