Maersk respalda el Marco Net-Zero de la OMI y acelera la transición hacia un transporte marítimo sin emisiones

La naviera danesa se posiciona como líder en la transición energética del shipping.

Redacción GlobalPorts

Maersk dio un paso decisivo al respaldar públicamente el Marco Net-Zero de la Organización Marítima Internacional (OMI), consolidando su papel como uno de los actores más influyentes en la descarbonización del transporte marítimo. La compañía subraya que solo con regulaciones globales claras, ambiciosas y neutrales respecto al tipo de combustible será posible cerrar la brecha de costos entre los combustibles fósiles y las alternativas limpias.

“Las reglas globales son la única manera de garantizar que la transición ocurra a la velocidad necesaria y con igualdad de condiciones para todos los armadores”, remarcaron desde la empresa.

El respaldo de Maersk no es simbólico. La naviera ya opera el primer portacontenedores de gran escala impulsado por metanol verde, y está construyendo una flota de buques dual-fuel que adopta este combustible como estándar. En paralelo, forjó alianzas estratégicas con productores como European Energy, que inauguró en Dinamarca una planta de e-metanol para abastecer a la compañía.

Además, ofrece a sus clientes la alternativa ECO Delivery Ocean, un servicio que promete reducir hasta un 65% las emisiones de gases de efecto invernadero en toda la cadena logística.

La posición de Maersk se enmarca en la aprobación del Marco Net-Zero de la OMI, que establece límites obligatorios de emisiones y un mecanismo de precios global al carbono. La medida, que entrará en vigor en 2027 como parte del convenio MARPOL, busca alinear al transporte marítimo con los objetivos del Acuerdo de París.

Este esquema combina un estándar global de combustibles y una medida económica internacional, creando un fondo para promover la innovación tecnológica, la producción de combustibles limpios y el apoyo a países en desarrollo.

La decisión de Maersk también deja expuestas las diferencias dentro del sector. Mientras la naviera danesa impulsa un marco que desincentive el uso de combustibles fósiles como el gas natural licuado (LNG), compañías como Mitsui OSK Lines (MOL) sostienen que el LNG debe mantenerse como combustible puente. El debate refleja la encrucijada entre inversiones ya realizadas y la necesidad de apostar por soluciones verdaderamente libres de carbono.

De la mano del Marco Net-Zero y sus propias inversiones, Maersk proyecta cumplir sus metas climáticas para 2040: reducir un 96% las emisiones directas (scope 1 y 2) y un 90% las indirectas (scope 3), según los objetivos validados por la iniciativa Science-Based Targets.

Con esta estrategia, la naviera no solo busca liderar la transición, sino también redefinir la competencia en el transporte marítimo: ya no se medirá solo en capacidad de carga o eficiencia de rutas, sino en la rapidez para adaptarse a un mercado donde la huella de carbono será parte del precio del servicio.

“Nuestros objetivos actualizados y plazos acelerados reflejan un camino muy desafiante, pero viable, hacia el cero neto, impulsado por avances tecnológicos y soluciones. Lo que se necesita es una rápida expansión, que nos esforzaremos por lograr en estrecha colaboración con clientes y proveedores de toda la cadena de suministro” expresó:
Henriette Hallberg Thygesen
Director ejecutivo de flotas y marcas estratégicas, AP Moller – Maersk

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