Paro en la Terminal 4 detiene operaciones de importación y exportación en el Puerto de Buenos Aires

La actividad portuaria en la Terminal 4 del Puerto de Buenos Aires se encuentra interrumpida desde el lunes 1 de septiembre por una medida de fuerza iniciada por el gremio de capataces portuarios. 

Redacción GlobalPorts

El paro afecta tanto las operaciones de importación como de exportación y genera demoras en la logística, con preocupación entre los distintos actores de la cadena de comercio exterior.

Desde las primeras horas del lunes, transportistas y despachantes de aduana advierten la imposibilidad de ingresar mercaderías a la terminal. La situación es confirmada por el Centro Despachantes de Aduana (CDA), que alertó sobre la suspensión total de actividades en APM Terminals Buenos Aires, concesionaria de la Terminal 4. En sus mensajes, la entidad remarca que el paro impide cualquier tipo de operación de carga y descarga de contenedores.

Por su parte, APM Terminals Buenos Aires informó a clientes y usuarios que la medida gremial se mantiene vigente y que, mientras persista la interrupción, las actividades permanecen suspendidas. En su aviso, la empresa instó a los operadores a verificar la reasignación de turnos a través del sistema Puerto Digital, con el objetivo de reducir el impacto logístico.

Aunque la medida de fuerza ya lleva más de una jornada consecutiva, el sindicato de capataces aún no difunde comunicados oficiales explicando los motivos ni la duración del paro. Esta ausencia de información formal incrementa la incertidumbre entre importadores, exportadores y transportistas que dependen de la terminal para mantener el flujo de cargas.

Repercusiones en el comercio exterior

La Terminal 4 del Puerto de Buenos Aires constituye un nodo estratégico para el movimiento de contenedores, en especial para mercaderías de alto valor y con plazos sensibles. Su paralización impacta de manera directa en la planificación de embarques y en el retiro de importaciones, con potenciales efectos en la cadena de suministros nacionales. 

Las cámaras empresarias y agentes de comercio exterior advierten que, si la medida se prolonga, puede derivar en mayores costos por estadías, reprogramación de buques y acumulación de cargas en los accesos al puerto. El puerto nuevo de Buenos Aires, es uno de los principales puntos de ingreso y salida de contenedores del país, por lo que cualquier interrupción de actividades repercute a nivel nacional.

En paralelo, el sector atraviesa un proceso de discusión sobre la futura concesión de terminales, las condiciones laborales de los distintos gremios y la necesidad de modernización de la infraestructura portuaria. En este marco, el paro en la Terminal 4 reaviva el debate sobre la importancia de garantizar continuidad operativa en un enclave clave para el comercio internacional argentino.


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