En un episodio especial de Pesca & Naval (GlobalPorts Canal), gremios, empresarios y autoridades portuarias expusieron la tormenta perfecta que amenaza al 8° complejo exportador del país. Advierten que el 60% de la flota opera al límite de su rentabilidad. En este programa se contó con la destacada participación de Digna Hernando, administradora del Puerto de Comodoro Rivadavia, Diego Luchetti, presidente de la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura y Mariano Moreno, Secretario General del Centro de Patrones.
Por Violeta García, GlobalPorts
Con un litoral marítimo de más de 5,000 km y una industria que genera USD 1,900 millones anuales en exportaciones, la pesca argentina enfrenta su crisis más severa en décadas. Durante el programa, Irene Ascoli y Ariel Armero de GlobalPorts revelaron la paradoja de un sector que, pese a su superávit comercial del 90% y a alimentar mercados en 100 países, lucha por sobrevivir ante la caída de precios internacionales, costos logísticos disparados y un tipo de cambio que ya no lo protege.
El dato más alarmante: mientras el mundo consume un promedio de 20 kg de pescado per cápita al año, en Argentina apenas se llega a 5 kg, una brecha que refleja décadas de desatención a este recurso estratégico.
El diagnóstico compartido: una tormenta perfecta
Según el INDEC, las exportaciones pesqueras cayeron 8% interanual en el primer trimestre de 2024. Una señal más de que el tiempo se agota para este sector que emplea a 45,000 trabajadores directos.
Diego Luchetti, presidente de la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura, no dudó en calificar la situación como crítica: “La merluza procesada, uno de nuestros productos estrella, cayó de USD 3,800 a USD 2,900 la tonelada entre enero y marzo de 2024. Brasil, nuestro principal comprador, nos reemplaza con tilapia cultivada en cuanto perdemos competitividad por costos internos“. Denunció que el sector fue excluido de los beneficios fiscales que se otorgaron a otras economías regionales.
Luchetti reveló que el sector sigue pagando derechos de exportación del 4.5%, a diferencia de otras economías regionales eximidas: “Somos el único que paga para vender al mundo“.
La presión fiscal se agravó con aumentos del 350% en el derecho único de extracción y nuevos cánones por cuotas de merluza. “Los armadores operan con pérdidas solo para mantener los barcos a florte. Postergamos reparaciones y las nuevas construcciones navales están paralizadas“, admitió Luchetti, quien confirmó que el 15 de abril tendrán una reunión clave con el secretario de Industria para exigir alivios fiscales.
Mariano Moreno, secretario general del Centro de Patrones y oficiales fluviales de pesca y de cabotaje marítimo, llevó el debate al terreno social: “Los trabajadores ya aportan entre el 30% y 35% de sus salarios en impuesto a las Ganancias. No aceptaremos que la crisis se resuelva nuevamente recortando nuestros ingresos“. Propuso una alternativa concreta: “Reducir impuestos al gasoil tendría el mismo impacto económico que una rebaja salarial, pero sin condenar a las familias a la pobreza“.
Moreno también encendió las alarmas sobre un fantasma del pasado: la posible habilitación de buques extranjeros para cabotaje nacional. “En los 90, esta medida destruyó el 30% del empleo naval y desmanteló nuestra industria. ¿Vamos a repetir ese error cuando el sector ya no aguanta más?“, cuestionó.
Digna Hernando, administradora del Puerto de Comodoro Rivadavia, desplegó una visión estratégica y optimista con avances tangibles. Detalló cómo el dragado de 2023 recuperó el calado del puerto para buques de mayor tamaño, mientras que la nueva boya oceanográfica —desarrollada con el CONICET— posiciona al puerto como hub tecnológico.
Sobre el Corredor Bioceánico Comodoro Rivadavia – Puerto Chacabuco (Chile) expresó que “Es una conexión única entre el Atlántico y el Pacífico, con solo 550 kilómetros de distancia y 400 metros de altura máxima. Puede convertirse en una gran palanca para la inversión y el empleo patagónico”.
Hernando destacó el crecimiento de la pesca, especialmente merluza y calamar. Con cuatro plantas pesqueras y una de las mayores cámaras de frío del país, el puerto se consolida como un actor multifuncional clave para la Patagonia.
Hernando destacó la reactivación del astillero local gracias a una ley de promoción naval: “Ahora ofrecemos beneficios fiscales para reparaciones y nuevas construcciones. Esto generará empleo de calidad y atraerá inversiones”.
Un ciclo con todas las voces
Los tres entrevistados coincidieron en la falta de diálogo con las autoridades nacionales. Luchetti reveló que solo mantuvieron contacto con el subsecretario de Pesca, mientras Moreno fue contundente: “Nuestras propuestas ni siquiera son escuchadas. No hay interlocutores válidos en el gobierno”. Por su parte, Hernando, reconoció apoyo a proyectos locales como el Corredor Bioceánico, aunque advirtió: “Sin inversión sostenida, perderemos estas oportunidades”.
“El objetivo de este ciclo es poner en primer plano a quienes rara vez tienen espacio en otros medios”, reflexionó Ariel Armero en el cierre del programa. Irene Ascoli agregó: “Nos propusimos escuchar a los tres pilares de este sector: los trabajadores, el empresariado y el Estado, y lo hicimos. Pero lo más importante es que no se queden en un reclamo: todos ofrecieron propuestas concretas”.
El ciclo Pesca & Naval confirmó su valor como espacio de diálogo real y sin filtros sobre la situación de una de las economías regionales más relevantes del país.
El programa puede verse completo en el canal de YouTube de GlobalPorts Canal. Se invita a la audiencia a suscribirse, activar la campanita y dejar sus comentarios, que los conductores transmiten a los protagonistas.