La nueva Estrategia 2026 de la OMI redefine el rol de buques y puertos hacia el objetivo “cero descargas 2030”
GlobalPorts
La basura plástica marina de los buques vuelve al centro de la agenda regulatoria internacional. La Organización Marítima Internacional (OMI) acordó un borrador actualizado de la Estrategia y Plan de Acción 2026 para abordar los desechos plásticos marinos procedentes de los buques, con el objetivo de alcanzar cero descargas al mar en 2030.
El texto fue consensuado durante la 13ª sesión del Subcomité de Prevención y Lucha contra la Contaminación (PPR 13) y será elevado para su adopción en el 84° período de sesiones del Comité de Protección del Medio Marino (MEPC 84), que se celebrará en abril de 2026.
La nueva Estrategia sustituye la resolución MEPC.341(77) de 2021 y el Plan de Acción 2025 (MEPC.404(83) , consolidando ambos instrumentos en un marco único y simplificado.
De la regulación del buque a la responsabilidad del puerto
La Estrategia 2026 no se limita a reforzar obligaciones a bordo. Introduce un enfoque sistémico que incluye:
- Reducir la contribución del transporte marítimo a la contaminación plástica.
- Mejorar la eficacia de las instalaciones portuarias de recepción.
- Fortalecer el cumplimiento normativo internacional.
- Expandir la cooperación técnica y el desarrollo de capacidades.
Este punto es central para Sudamérica.
La región concentra grandes complejos agroexportadores, terminales graneleras y puertos pesqueros. Sin embargo, la eficiencia de las instalaciones portuarias de recepción de residuos y su trazabilidad ambiental no siempre está alineada con los estándares que la OMI proyecta para la próxima década.
La pregunta estratégica es clara: ¿puede la región transformar esta exigencia regulatoria en ventaja competitiva?
Pellets de plástico: un nuevo código obligatorio en el horizonte
Uno de los avances más relevantes del PPR 13 fue la recomendación de desarrollar un nuevo código obligatorio para el transporte marítimo de pellets de plástico (“nurdles”) transportados en contenedores.
El Subcomité sugirió que el instrumento se adopte bajo el Anexo III del Convenio MARPOL y/o el Convenio SOLAS.
Esto impacta directamente en:
- Operadores logísticos.
- Terminales portuarias.
- Navieras.
- Autoridades de control.
Para los países exportadores de petroquímicos o con tránsito relevante de contenedores, el cumplimiento anticipado podría posicionar a sus puertos como hubs ambientalmente confiables.
Artes de pesca y economía azul: un desafío regional
El Subcomité también impulsó la implementación de sistemas de marcado de artes de pesca y las Directrices Voluntarias de la FAO, para combatir los aparejos abandonados o perdidos, una de las principales fuentes de contaminación plástica oceánica.
En Sudamérica, donde la pesca industrial tiene fuerte presencia en el Atlántico Sur y el Pacífico sudoriental, esto podría traducirse en:
- Nuevas obligaciones de trazabilidad.
- Ajustes en controles portuarios.
- Coordinación interinstitucional.
No es solo un tema ambiental: es gobernanza marítima.
Bioincrustaciones y especies invasoras: la próxima frontera regulatoria
En paralelo, el PPR 13 avanzó en las bases de un futuro marco jurídicamente vinculante sobre bioincrustaciones, destinado a prevenir la propagación de especies invasoras a través de los cascos de los buques.
Para la industria naval regional y los puertos con alto tráfico internacional, esto anticipa nuevas exigencias técnicas y de certificación.
¿Riesgo o oportunidad para Sudamérica?
La actualización de la Estrategia 2026 confirma que la agenda ambiental del shipping dejó de ser reputacional y pasó a ser estructural.
Para Sudamérica, esto abre tres escenarios:
- Adaptación mínima para cumplir.
- Modernización selectiva.
- Posicionamiento estratégico como región con estándares ambientales robustos.
En un contexto donde la competitividad portuaria se vincula cada vez más con la sostenibilidad, la gestión eficiente de residuos marítimos puede convertirse en un nuevo diferencial.
La basura plástica marina de los buques ya no es un problema periférico: es una variable central en la arquitectura regulatoria del comercio marítimo global.
Fuente: OMI

