Con la partida del buque AS Sabine, el puerto rionegrino volvió a posicionarse como nodo clave para la salida de peras y manzanas del Alto Valle, en un esquema logístico que combina servicios estacionales, contenedores refrigerados y conexión regional vía Montevideo.
Por GlobalPorts
El miércoles 28 de enero, el Puerto de San Antonio Este dio inicio formal a la temporada marítima de exportación frutícola 2026 con la partida del buque AS Sabine, que zarpó con cerca de un centenar de contenedores refrigerados cargados con peras y manzanas del Alto Valle.
El destino inicial de la carga es el Puerto de Montevideo, donde los contenedores serán consolidados y reembarcados en servicios oceánicos de mayor porte con destino final a los principales mercados internacionales, entre ellos Estados Unidos y Europa. Se trata de un esquema logístico ya consolidado, que vuelve a mostrar la relevancia de los hubs regionales para sostener la competitividad exportadora de las economías regionales.
San Antonio Este, históricamente vinculado a la exportación de fruta fresca, opera bajo un modelo particular: su infraestructura requiere buques con equipamiento propio, lo que vuelve estratégico el arribo de servicios estacionales especializados durante los meses de mayor actividad. En ese contexto, cada inicio de temporada depende no solo del volumen de producción, sino también de la previsibilidad logística y de la coordinación con los servicios marítimos disponibles.
Proyecciones para la temporada 2026
De acuerdo con estimaciones del sector, la temporada que se inicia podría mostrar un volumen levemente superior al del año anterior, con una sucesión de escalas que se extenderían hasta fines de mayo o comienzos de junio. La previsibilidad del servicio marítimo y la articulación con el hub de Montevideo aparecen nuevamente como factores centrales para ordenar la logística y asegurar la llegada de la fruta argentina a los principales mercados de consumo.
Más allá del hito operativo que representa la primera salida del año, la partida del AS Sabine vuelve a instalar un debate estructural: la necesidad de fortalecer la infraestructura portuaria y la conectividad marítima para que puertos regionales como San Antonio Este puedan ampliar su participación en el comercio exterior y reducir costos logísticos para las producciones de origen.
En ese sentido, cada nueva temporada no solo inaugura un ciclo exportador, sino que también refleja los desafíos pendientes para que la logística portuaria acompañe de manera sostenida el potencial productivo del interior del país.

