Crean el Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal (VNT) en pleno proceso de licitación de la Hidrovía. Esta infraestructura, eje estructural del sistema logístico fluvial argentino, ingresa en su etapa final con un nuevo paso institucional: la puesta en marcha de un ámbito de seguimiento que integrará a provincias, empresas y usuarios del principal corredor por donde circula gran parte del comercio exterior del país.
Por GlobalPorts
La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) convocó a los principales actores del sistema para comenzar a delinear este espacio de supervisión en paralelo al tramo decisivo del proceso licitatorio para el mantenimiento y modernización de la hidrovía Paraguay–Paraná.
La licitación de la Hidrovía entra en su etapa final
Según se informó durante el encuentro, el procedimiento administrativo para el llamado a licitación se encuentra cerca de completar el 90% de su recorrido. En ese marco, ya se registraron más de 200 consultas técnicas y administrativas de empresas interesadas en participar, mientras que distintas embajadas realizaron pedidos de información para mantener al tanto a compañías de sus países, lo que confirma el carácter internacional de la convocatoria.
De acuerdo con el cronograma previsto, el 27 de febrero se recibirán las ofertas, paso clave para avanzar hacia la adjudicación del contrato. Las estimaciones indican que hacia mayo podría definirse el actor privado que llevará adelante las tareas de dragado, balizamiento y mantenimiento del sistema, en un proceso que se proyecta como uno de los más relevantes para la logística exportadora argentina de las próximas décadas.
Este tramo final de la licitación de la Hidrovía es seguido de cerca por los distintos actores del sistema productivo y portuario, debido al impacto directo que tendrá sobre la competitividad del comercio exterior.
El nuevo Consejo de Control de la VNT
En paralelo a esta etapa final, el organismo comenzó a trabajar en la conformación del Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal, concebido como una instancia de monitoreo permanente del cumplimiento del contrato que surja de la licitación. Este nuevo esquema de supervisión se conforma en el tramo final de la licitación de la Hidrovía, considerada una de las definiciones más relevantes para la logística exportadora argentina.
Durante la apertura del encuentro, el director ejecutivo de la ANPYN, Iñaqui Arreseygor, destacó la necesidad de construir un ámbito participativo y federal para la supervisión del sistema.
“Pensamos que estamos en condiciones de formar una mesa de supervisión de la VNT en la que estén presentes todos: provincias y empresarios. Nadie la conoce mejor que los usuarios. Nos parece importante abrir el juego para los próximos 30 años. Siempre teniendo presentes las diferencias de los usuarios de la hidrovía del norte y los usuarios del sur”, señaló.
Desde el sector exportador también manifestaron su respaldo a la iniciativa. El presidente de la Cámara Argentina de la Industria Aceitera y Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), Gustavo Idígoras, remarcó el rol que debería tener este nuevo esquema institucional:
“El órgano de control debe tener un consejo consultivo de usuarios en el que se aporten ideas. Con esta licitación, y su correcta ejecución, nos jugamos las próximas décadas de logística exportadora competitiva”.
El rol de los usuarios en el control del contrato
El nuevo consejo tendrá como objetivo principal monitorear la ejecución del contrato, verificar el cumplimiento de las condiciones técnicas del pliego y seguir de cerca la evolución operativa de la vía navegable, incorporando la mirada directa de quienes utilizan el sistema a diario.
Entre los sectores convocados a integrar este ámbito se encuentran representantes de las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Misiones, Chaco y Buenos Aires; cámaras portuarias y navieras; la Cámara de Puertos Privados Comerciales; la Bolsa de Comercio de Rosario; entidades agroindustriales como CIARA-CEC, Confederaciones Rurales Argentinas, Sociedad Rural, Coninagro y Federación Agraria, además de asociaciones productivas y organizaciones vinculadas al sistema fluvio-marítimo.

Quiénes integrarán el Consejo de Control de la Hidrovía
Entre los sectores convocados a integrar este ámbito se encuentran representantes de:
- las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Misiones, Chaco y Buenos Aires
- cámaras portuarias y navieras
- la Cámara de Puertos Privados Comerciales
- la Bolsa de Comercio de Rosario
- entidades agroindustriales como CIARA-CEC, Confederaciones Rurales Argentinas, Sociedad Rural, Coninagro y Federación Agraria
- asociaciones productivas vinculadas al sistema fluvio-marítimo
Serán estos mismos sectores los que integren el Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal, cuya función central será monitorear el cumplimiento efectivo del contrato que surja de la licitación de la Hidrovía.
Una infraestructura clave para la competitividad exportadora
La etapa final del proceso licitatorio se desarrolla en un contexto de alta expectativa dentro del sector logístico y agroindustrial, donde la VNT es considerada la infraestructura crítica del comercio exterior argentino. Por este sistema fluye la mayor parte de los granos, subproductos y cargas industriales que salen al mundo, por lo que la eficiencia operativa, los niveles de dragado y la previsibilidad del servicio son factores centrales para la competitividad.
Desde el Gobierno nacional, el proceso fue planteado como una herramienta para mejorar el funcionamiento del sistema y reducir costos logísticos en el mediano plazo, mientras que distintos actores privados valoraron los ajustes técnicos incorporados en los pliegos y la continuidad del cronograma como señales de estabilidad para el sector.
En ese marco, referentes de la agroindustria vienen señalando desde hace tiempo la necesidad de modernizar el sistema ante el crecimiento del volumen exportador y las nuevas exigencias del comercio internacional, lo que refuerza la relevancia estratégica de esta licitación.
La creación del Consejo de Control aparece, en ese contexto, como un intento de institucionalizar un esquema de gobernanza compartida sobre la Vía Navegable Troncal, incorporando a provincias y usuarios en el seguimiento del contrato que definirá la operatoria del principal corredor logístico del país durante los próximos años.

