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La llegada del Ocean Network Express (ONE) al puerto de Dock Sud —precedida por su imponente escala en Montevideo— confirma que los puertos del Río de la Plata se encuentran en un punto de inflexión. El miércoles 26 de noviembre, el ONE Strength completará su ingreso al complejo portuario de Buenos Aires para operar en el puerto de Dock Sud, una escala que confirma la creciente relevancia del puerto como plataforma logística del comercio con Asia.
Buques del tamaño del ONE Strength requieren precisión en las ventanas de marea, coordinación operativa y planificación rigurosa. Cada vez que un neo-panamax como este toca muelle argentino, demuestra que la región está preparada para atender servicios de alto tonelaje sin perder eficiencia ni previsibilidad.
Con sus 335 metros de eslora, más de 50 metros de manga y una capacidad cercana a los 14.000 TEU, el ONE Strength representa la nueva generación de portacontenedores neo-panamax: barcos capaces de transportar enormes volúmenes de carga mientras avanzan hacia combustibles de transición como el metanol y el amoníaco. Su llegada al Río de la Plata no solo impresiona por el tamaño; también ordena, redefine y concentra gran parte del intercambio marítimo entre Asia y Argentina.
Con el arribo del ONE Strength, al puerto de Dock Sud recibirá el pulso habitual de las importaciones asiáticas: miles de contenedores que sostienen la actividad industrial, comercial y tecnológica del país. Se espera que, como en toda rotación del servicio SX1, arriben mercaderías provenientes de China, Japón, Corea, Vietnam y Singapur, en su mayoría bienes de consumo, electrónicos, textiles, autopartes, maquinaria y una variedad de insumos que alimentan cadenas productivas locales.
La estadía del buque en Dock Sud también abre la ventana para que la producción argentina vuelva a trazar su ruta hacia los mercados asiáticos.
En cada operación, el ONE Strength actúa como un puente logístico que permite evitar desvíos, reducir tiempos de tránsito y sostener la competitividad de las terminales argentinas en un mercado global cada vez más exigente.
Más allá de la espectacularidad del buque, su arribo deja una señal estratégica: la competencia por convertirse en la puerta de entrada del comercio asiático al Cono Sur está abierta, y Argentina busca ocupar un rol protagónico.
Montevideo celebró la epopeya de recibirlo como el mayor buque de su historia. Dock Sud lo recibe como parte de un proceso más profundo: integrarse a las grandes rutas oceánicas y consolidar su lugar en la red logística global.

