Las cámaras pesqueras advierten que ampliar los permisos pondría en riesgo la sustentabilidad del recurso y la equidad entre operadores
Redacción GlobalPorts
La disputa por el manejo del langostino vuelve a sacudir al sector pesquero de Chubut. En las últimas horas, las principales entidades empresarias resolvieron suspender la prospección que debía reanudarse el próximo 12 de noviembre en aguas provinciales, en señal de protesta frente a la posible entrega de nuevos permisos de pesca.
El pronunciamiento conjunto —firmado por la Cámara de Flota Amarilla de Chubut (CAFACh), la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), la Cámara del Golfo San Jorge y la empresa Conarpesa S.A.— representa la posición más firme asumida por el empresariado desde el inicio de la gestión del gobernador Ignacio “Nacho” Torres.
“Manifestamos nuestra extrema preocupación ante la intención del Gobierno de otorgar nuevas licencias a una firma en particular, mientras existen otras empresas que desde hace años esperan una oportunidad similar”, señalaron en el documento difundido tras una reunión virtual entre los representantes del sector.
El trasfondo: permisos, política y sustentabilidad
El conflicto se origina en un proyecto de ley enviado a la Legislatura provincial que propone aumentar de 40 a 42 los permisos de pesca de langostino para buques fresqueros amarillos costeros, lo que para las cámaras implicaría un cambio sustancial en la estructura del esfuerzo pesquero.
La inquietud del sector se agudizó ante los trascendidos sobre la posible asignación de nuevos permisos a la empresa Red Chamber Argentina, en el marco de la rescisión del contrato de arrendamiento de Alpesca. Para las cámaras, se trata de una señal contradictoria frente a la política de equilibrio y transparencia que la industria viene reclamando desde hace años.
“No cuestionamos la participación de ninguna empresa en particular —expresaron voceros empresariales—, pero sí la necesidad de que toda ampliación del esfuerzo pesquero se base en estudios científicos y en criterios objetivos que garanticen la sustentabilidad del recurso”.
Una pesquería bajo observación internacional
El langostino patagónico es el principal recurso exportable de la pesca argentina. Su manejo es observado de cerca por organismos nacionales e internacionales, entre ellos el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y las entidades que certifican las buenas prácticas de captura bajo el estándar del Marine Stewardship Council (MSC).
Las cámaras advierten que una decisión política que incremente los permisos sin un fundamento técnico podría comprometer la certificación internacional del producto y deteriorar la imagen de la pesquería argentina en los mercados de Europa y Asia.
Postergación de la zafra y escenario incierto
La prospección, prevista originalmente para el 12 de noviembre, debía definir el inicio de la zafra en el litoral de Rawson. Sin embargo, el operativo se suspendió por la decisión conjunta de las cámaras, que reclaman un ámbito de diálogo institucional con el gobierno provincial antes de retomar las actividades.
En paralelo, los informes técnicos del INIDEP señalaron resultados irregulares en los muestreos previos, con una dispersión del recurso y alta presencia de krill, factores que aconsejan prudencia antes de habilitar una pesca comercial.
La Legislatura de Chubut deberá ahora definir si avanza o no con el proyecto de ampliación de permisos. Mientras tanto, la flota amarilla permanece en puerto y el clima dentro del sector se mantiene en máxima tensión.

