“El regreso del proteccionismo no es un eslogan. Es una decisión real de rediseñar el sistema comercial global. Estados Unidos está dispuesto a pagar costos para lograrlo”, advirtió el economista Pablo Moldovan, socio de CP Consultora al comenzar el diálogo en un nuevo episodio del ciclo Economía & Comex de GlobalPorts Canal, conducido por Diego Bercholc.
Redacción GlobalPorts//
Moldovan compartió una lectura tan clara como inquietante del momento actual: el regreso del proteccionismo, la ruptura del multilateralismo y una Argentina que, en plena fragilidad financiera, deberá navegar un nuevo mapa global sin reglas claras. “Trump cree que subir aranceles fue virtuoso: aumentó recaudación y protección sin generar inflación. Eso cambió la lógica de cómo se pensaban los aranceles” afirmó el economista.
El economista explicó que el giro en la política comercial norteamericana no responde solo a motivaciones electorales: “EE.UU. busca recuperar competitividad y relocalizar su industria. Los aranceles hoy tienen múltiples objetivos: recaudar, proteger sectores estratégicos y condicionar acuerdos bilaterales”. Un punto clave para entender que ya no se trata solo de medidas aisladas, sino de una estrategia sistémica.
Un escenario adverso para economías frágiles
Consultado sobre el impacto global de estas medidas, Moldovan no dudó en advertir: “La reacción de los mercados es muy negativa. Lo que parecía una herramienta de campaña se convirtió en una agenda de gobierno. Y eso genera un nivel de incertidumbre pocas veces visto”.
Para Argentina, el panorama es particularmente complejo: “Ya veníamos golpeados. Incluso antes de esta crisis, buscábamos un nuevo acuerdo con el FMI. La crisis global nos agarra sin reservas, con poco margen de acción y sin acceso al crédito”. Según el experto de CP Consultora, los canales de transmisión del shock externo para la Argentina son múltiples:
- Fuga a la calidad: más dolarización de carteras
- Riesgo país en alza: se encarecen todas las fuentes de financiamiento
- Tipo de cambio: llegamos con un dólar atrasado y ahora nos enfrentamos a devaluaciones en Brasil y otros socios
A eso se suma un dato alarmante: “Solo por la caída de precios de commodities, estimamos una pérdida de USD 3.000 millones en los próximos 12 meses. Si le sumamos el freno del crédito privado y el uso de reservas, el panorama se vuelve muy delicado” dijo Moldovan.

Una Argentina expuesta al desborde de excedentes globales
El economista advirtió sobre una consecuencia no siempre visible del cierre de EE.UU. al mundo: “Si Estados Unidos frena el ingreso de productos chinos, esos bienes buscarán otros mercados. Y eso puede inundar a economías como la nuestra de productos baratos, poniendo en riesgo a la industria nacional”.
En ese punto, fue crítico con la actual orientación económica: “El enfoque del gobierno argentino es dogmático, liberal, y está completamente desfasado del contexto internacional. Mientras el mundo se cierra, nosotros abrimos. Y eso es muy riesgoso”.
Una macroeconomía que ya venía en crisis
El economista fue categórico respecto al modelo económico argentino: “El crawling peg del 1% mensual ya estaba en crisis antes del Liberation Day. El gobierno quiere sostenerlo en año electoral, pero la presión es muy fuerte”.
El modelo se sostenía en tres pilares que ya se están debilitando:
- Superávit comercial artificial gracias al freno de importaciones
- Compras del BCRA con dólares prestados (que se frenaron en marzo)
- Expectativas de mejora financiera que hoy están evaporadas
“Ahora no solo es difícil conseguir dólares, sino que además los precios que enfrentamos por nuestras exportaciones son peores. Y eso golpea directamente la base de este esquema”, explicó.
Inflación, actividad y el futuro inmediato
Sobre los datos de inflación, Moldovan compartió un dato preocupante: “Desde febrero, se ve un rebrote claro. Marzo y abril están en torno al 2,7% mensual. Se interrumpió el proceso de desinflación”. Las causas son múltiples:
- Pérdida de credibilidad del ancla cambiaria
- Presión de paritarias
- Inflación estructural persistente
“El gobierno impuso techos en las paritarias, pero con inflación sostenida. Eso erosiona salarios reales y afecta el consumo”, advirtió. Y completó: “Ya estamos revisando a la baja nuestras proyecciones de actividad”.
La entrevista dejó una imagen clara: el mundo está entrando en una nueva etapa de comercio internacional más cerrado, más imprevisible y más competitivo.
En ese contexto, Moldovan fue contundente: “No es el momento de abrir la economía sin anestesia. El gobierno argentino parece no estar leyendo el mundo. Eso puede salir muy caro”.

