El Puerto Multipropósito de Chancay tiene la mayor capacidad operacional y logística en el Pacífico sur, lo cual lo ubica como el hub de transporte marítimo para nuestra región.
Por Juan Carlos Capuñay,
Exembajador del Perú en Japón, China y Singapur
Las experiencias en los países con economías emergentes muestran que el crecimiento planificado en el siglo XXI exige un proceso de transformación digital que permita la modernización tecnológica de las distintas estructuras nacionales y su proyección a nivel global. Este proceso involucra la participación en plataformas tecnológicas que garanticen una presencia en el contexto internacional.
La transformación digital requiere de la participación del sector privado como el gestor de la actividad económica nacional. Sus iniciativas le otorgarían un enfoque amplio y multidisciplinario a este proceso, en beneficio de un desarrollo inclusivo y de una conexión con el exterior. Es importante el establecimiento de alianzas con terceras partes, mediante un diálogo y cooperación recíproca para fines de una conectividad sustentada en propósitos comunes de fomento al comercio, finanzas e intercambio cultural.
En el ámbito del comercio, la transformación digital permitirá una mejor utilización de las facilidades que ofrece el comercio electrónico, en particular en los centros de producción del interior del país, con el propósito de insertar su capacidad productiva en los mercados internacionales.
Las pequeñas y medianas empresas, sector mayoritario en la estructura productiva, requieren de las facilidades del comercio electrónico para su incorporación en plataformas de negociaciones comerciales y al mismo tiempo asimilar las nuevas tecnologías que les permitan adecuar su producción a las exigencias de eficiencia y calidad de los mercados globales.
La conectividad institucional ofrece también beneficios al intercambio cultural para fines de un desarrollo educativo. Las mayores potencias económicas de hoy en día sustentan su crecimiento en sistemas eficientes de educación, así como en un planeamiento estratégico de las actividades de los sectores que definen la dimensión social del desarrollo. Como resultado de ello, en la actualidad el ranking de las más prestigiosas universidades del mundo incluye dentro de los primeros puestos a universidades de países con economías emergentes, principalmente de Asia, cuyo nivel y calidad compite con las universidades tradicionales de occidente.
La transformación digital facilita la interconexión virtual con el resto del mundo, habida cuenta de que acerca al país involucrado a los niveles globales de desarrollo tecnológico.
Las estructuras económicas de diferentes regiones se interconectan tecnológicamente por medio del denominado “puente digital”, que configura un espacio de contacto para fines de comercio e inversiones.
El puente digital facilita, además, acercamientos tanto con el sector privado de otras regiones como con las instituciones financieras internacionales (IFI), las cuales ofrecen importantes posibilidades de financiamiento en capacidad productiva, infraestructura, industrias creativas, etcétera.
En Asia puede destacarse el Banco de Inversiones en Infraestructura de Asia, así como el Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS. Las iniciativas del sector privado como los programas de la empresa Huawei han beneficiado de manera sustantiva a los sectores económicos y productivos de los países donde ha ejecutado sus proyectos de transformación digital.
Asimismo, la agenda regional del APEC comprende esquemas de conectividad institucional, incluido el intercambio y la transferencia de tecnología digital, a in de facilitar trabajos conjuntos en temas como gobierno electrónico, comercio electrónico, desarrollo académico y facilitación de las inversiones.
En Asia, la tarea de conectividad digital a nivel de mecanismos de integración lo realiza la Asociación Regional de Cooperación Económica (RCEP), que es considerada una de las iniciativas de integración de mayor efectividad a nivel mundial. En tanto, en América Latina, la Alianza del Pacífico, por medio de su programa de integración profunda y conectividad, está preparada para cumplir esta tarea, ya que cuenta con miembros plenos y asociados de todas las regiones del mundo.
El Puerto Multipropósito de Chancay tiene la mayor capacidad operacional y logística en el Pacífico sur, lo cual lo ubica como el hub de transporte marítimo para nuestra región.
La proyectada Zona Económica Especial (ZEE) tendrá una particular repercusión en términos de inversiones, capacidad productiva y comercio, para beneficio de las empresas participantes, en particular las pequeñas y medianas empresas. Su capacidad logística permitirá un uso intensivo de tecnologías digitales dentro de un esquema de conectividad institucional virtual. Es decir, constituye la opción valedera como el núcleo tecnológico del puente digital que las costas de América del Sur con Asia y el resto del mundo.
Los beneficios de las iniciativas de transformación digital en la capacidad productiva nacional podrían proyectar sus alcances de manera global por medio de este puente digital para beneficio de la economía en su conjunto. Hagamos de este desafío una oportunidad.
*Fuente: El Peruano

